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LO QUE IMPORTA
No importa:
que el ventarrón de la incomprensión nos azote el camino;
que la ignorancia nos apedree;
que la injuria nos señale al descrédito;
que la maledicencia nos reciba a chorros de lodo;
que la intriga nos envuelva en sombra;
que la persecución nos golpee;
que la crítica arme inquisiciones para condenarnos;
que los obstáculos se multipliquen, complicándonos la jornada;
que los cambios de otros nos releguen al abandono;
o que las tinieblas conspiren incesantemente, en el objetivo de
perdernos.
Importa nos abriguemos en la paciencia; que nos apliquemos a
la disculpa incondicional; que nos resguardemos en la
humildad, observando que sólo tenemos y conseguimos aquello
que la Divina Providencia nos preste o nos permita realizar;
que nos corresponde responder al mal con el bien, sean como
sean las circunstancias; y que debemos aceptar la verdad de
que cada corazón permanece en el lugar en que se coloca y
que, por eso mismo, debemos, por encima de todo, conservar
la conciencia tranquila, trabajar siempre y bendecir a
todos, procurando reconocer que todos somos de Dios, y todos
estamos en Dios, cuyas leyes nos juzgarán a todos mañana y
siempre, según nuestras propias obras.
Emmanuel |